Ayer dormí 12 horas. Esta noche, he dormido otras tantas. Me siento cansada. Me sige doliendo todo. Oh, tengo ganas de seguir durmiendo. Y dormir durante horas y horas sin gatos que me despierten a las 5 de la mañana.

Sí, sin gatos que me despierten a las 5 de la mañana. Porque a esa hora, cuando todo el mundo duerme plácidamente [sobretodo yo], al gato no se le ha ocurrido otra idea que venir a dormir sobre nuestra cama… sobre mis pies. Si va a dormir aquí, ¿para qué buscar un hueco libre? ¡¿EH?! ¡¿PARA QUÉ?! ¡Pudiendo instalarse en mis pies…! Y a las 5 y media quería salir de la habitación y no conseguía abrir la puerta. ¿Qué hacer en ese caso? Despertar a la Sandra. Y después, cuando ella lleva ya hora y media durmiendo tan a gusto, ponerse a maullar.

Yo creo que lo hace sólo por j*der. No es normal. ¿Tan mal le caigo? ¡DETESTO cuando no me dejan dormir!