Pero mirad  lo bestia que puedo llegar a ser. Trabajo de escritura de lengua: escribir la última carta de un condenado a muerte a su hija para explicarle todo. El condenado, no sabemos qué delito ha cometido. Su hija, de tres años en el momento de la ejecución, no recuerda a su padre. Cree que está muerto ya. (Le dernier jour d’un condamné, de Victor Hugo).

“Querida Marie:

Cuando leas esa carta, ya estaré muerto. Espero que tu madre haya decidido que eres lo suficientemente mayor para saberlo. Si no, es porque está muerta.”

Lo sé. Soy muy bestia. La chavala debía tener unos 15 años cuando fuera a leerla, pero es que siempre me ha hecho ilusión empezar así una carta, y era una oportunidad única. Aunque fuera puntuado, me hacía ilusión. Y he sacado un 10/20, que no está mal teniendo en cuenta que no sabía que lo iba a evaluar y por lo tanto no le dediqué mucho tiempo.

Dios, pero cuánta ilusión me hacía xD. “Cuando leas esta carta, yo ya estaré muerto.”

Cuando vosotros leáis esto, yo no estaré muerta aún. Espero.

Kisses & Love