Que ya no se puede querer a la gente, que cuando ya no están el corazón se rompe… Y se quiebra en mil y una partes que sólo se reagruparán cuando vuelvas a ver esas sonrisas…

¿Y si no vuelves a verles? Hace daño sólo de pensarlo y quieres meterte la mano en el pecho y volverte de piedra, arrancar lo que quiera que quede ahí dentro y no volver a sentir nada… no volver a echarles de menos. No ser capaz de recordar sus miradas, sus sonrisas, sus voces… no poder pensar en ellos.

Mais je ne suis pas capable de le faire, et sa m’enerve… Deux jours c’est assez pour vous prendre en affection, c’est pas longtemps, je le sais… mais quand même vous avez reussi a prendre une grande partie de mon coeur, une partie qui part avec vous… Et je vais garder l’espoir de la récupérer. De vous revoir. Parce que vous me l’avez promis, et je ne l’oublierai jamais… de la même façon dont j’espère que vous n’allez jamais m’oublier.

Je vous adore <3

Las clases de matemáticas.

Si hay algo que siempre nos viene a la cabeza al escuchar la palabra “matemáticas” es “tostón”.

Cuando no entiendes las cosas, por más y más que te las explican, se produce un odio irrefutable contra la asignatura, un aburrimiento mortal en clase, un somnífero eficaz tras cruzar la puerta. Siempre. O no. Es mucho peor [y sé de lo que estoy hablando, lo hago desde la propia experiencia] cuando lo entiendes absolutamente todo. Cuando ya lo has estudiado todo y te lo sabes de memoria. Cuando no tienes ningún problema para comprender lo que haces y el resto no entiende nada.

Porque es ahí, en esa situación, cuando realmente te aburres en clase. Cuando aprovechas para recuperar horas de sueño.

Esta mañana he ido a clase de mates en el instituto. No me he enterado de nada. Y no digais que no escuchaba, porque no me he perdido una palabra. Y no me he enterado de nada. Bueno,  miento, la cosa iba de trigonometría. Con senos, cosenos y tangentes. ¿Y qué es eso? Pues… eso mismo me he pasado 15 minutos preguntándome hasta que me lo han dicho. “Ahhh… c*ño…!” Y a partir de ahí, me he ido enterando de algo [tampoco gran cosa, para qué mentir...]

Porque a mí, me gustan las mates. Porque no entenderlas, es un reto. Porque un reto, es una motivación. Y porque el año que viene las voy a pasar canutas.

P.D.: Se queda sin foto porque no consigo hacerle una foto decente a mi cuaderno de mates.

P.D.2: He recuperado mi portatil.

Trtrtrtr Pum Piiiii

Es [mas o menos] el ruido que hace mi portatil cuando intentas encenderlo. Asi que, por supuesto, volvemos a estar como a principio de curso. Lo bueno, que seran solo dos semanas.

Y eso es todo :(