Enero 26th, 2010
Sigo sin móvil. Dios, como no lo encuentre me muero. ¿Qué porras hago yo una semana sin móvil? Me muero
Por lo demás, empiezo bien el día: sin clase de historia por la mañana y sin ciudadanía ni inglés por la tarde. Tres horas libres hoy
. Ayer por la tarde al fina no estuvo tan mal, encontré una amiga que no tenía clase las dos últimas, más los de Terminal que no tenían clase de 15h a 16h, de las 4 horas que no tenía clase [sí, me equivoqué, eran sólo 4 horas], pasé solamente 1 hora sola [durante la cual estuve escribiendo el post de ayer. Así que, lo siento Danii, pero no escribí lo de tecnología.
Son las 9h30, así que me voy a clase. Y esta tarde gimnasia
[Por la noche] ¿Gimnasia?¡Mis ovarios gimnasia! ¡Tendinitis! Me dolía algo alrededor de la rodilla, así que visita directa a la enfermería. “¿Qué te pasa?” me pregunta la enfermera. “Me duele aquí [me señalo el tendón]. Normalmente no me preocuparía pero después del esguince, las cosas cerca de la rodilla me dan bastante palo y quiero asegurarme de que no es nada.” le respondo. “Nada, eso es el tendón… veo que llevas tacones, ¿los llevas a menudo?” “No, pero nunca me han dado problemas.” “¿Duermes bien?” “Ehhhh.. no, la verdad es que no. Llevo varios días durmiendo mal. El viernes estuve haciendo deporte y creo que no lo he recuperado.” “Efectivamente, es eso. Verás, cuando no duermes lo suficiente y no recuperas todas fuerzas, eres más propenso a tener dolores musculares y tal. Lo que te pasa es que estás cansada aún y llevar los tacones te ha cargado el tendón. Te voy a dar una pastilla para el dolor, y una dispensión para gimnasia. Te seguirá doliendo un par de días. Vente mañana y te daré otra pastilla.” “Mierda ¬¬. Hasta me había depilado para ponerme los pantalones de baloncesto. En fin… gracias.”
Y ahora que me fijo, sí que lo llevo inflamado. Lo que no me pase a mí…
Ayer estuve jugando a baloncesto. Lo echaba de menos. Las líneas de la cancha, las estrías del balón, la adrenalina subiendo por momentos, la fatiga que te recorre, la alegría de una canasta, la frustración de un balón perdido, la rabia de un tiro fallado, la felicidad de un balón robado, la emoción de un buen partido, la impotencia de un partido penoso, la satisfacción de saber que has jugado a tope, el compañerismo de una buena jugada, el entusiasmo de empezar el partido a grito de “A por todas”, la resaca de la victoria, las risas de la derrota, sentirte libre, sin ataduras ni preocupaciones, sin límites… lo echaba de menos.
Baloncesto… ¿qué es el baloncesto? ¿Es un juego, quizás? No… baloncesto es mucho más. Baloncesto es una forma de vida. Es una forma de ser feliz. Es dar las gracias. Gracias, línea de triple, que desde más allá de ti los tiros tienen más valor. Gracias, tablero, por enseñarme que rebotando ahí el balón entra más fácil. Gracias, aro, por todos los tiros que han entrado llorando. Gracias, equipo, por este partido. Gracias a todas las circunstancias que me metieron en este mundo. Gracias a todos los que conocí gracias a este deporte. Gracias a quienes me enseñaron todo lo que sé. Gracias a 
Lo sé. Soy muy bestia. La chavala debía tener unos 15 años cuando fuera a leerla, pero es que siempre me ha hecho ilusión empezar así una carta, y era una oportunidad única. Aunque fuera puntuado, me hacía ilusión. Y he sacado un 10/20, que no está mal teniendo en cuenta que no sabía que lo iba a evaluar y por lo tanto no le dediqué mucho tiempo.
Para finalizar la mañana, la nota del trabajo práctico de Química de la semana pasada [10/10] y un mensaje de él diciéndome que mañana 
