Diciembre 30th, 2009
He aquí lo prometido, ya sé que lo prometí para hacía 4 días, pero por determinadas causas no he podido. Lo siento por el retraso è.é .
09h30 del sábado 19.12.09: “Llámame cuando puedas” escribió en la pantalla de su teléfono móvil, al que apenas le quedaba batería. 15 minutos más tarde sonó el teléfono. “¿Qué pasa?” se oyó. “Nada, es sólo para recordarte que la región del 64 está en alerta naranja por la nieve. Ten cuidado. ¿Dónde estás?” respondió ella. “En una pequeña retención para pasar la frontera. En dos o tres horas estoy allí, no te preocupes.” “Guay. Ten cuidado. Te repito lo que te dije ayer: Acuérdate de poner las cadenas si no las has puesto ya…” “No hay nieve en la carretera” le cortó él. “Bueno, da igual, tanto mejor. Pero ten cuidado de todas formas” “Que sí…”.
10h30, mismo día: Suena el teléfono. “Sandra, no te preocupes.” (Empieza la frase por “no te preocupes”… bonita forma de preocuparme). “¿Qué pasa?” “Estoy tirado en una cuneta en medio de una carretera por la que no pasa ni Dios.” -dijo él. “¿¿QUE NO ME PREOCUPE, DICES?? ¿¿QUÉ HA PASADO??” “El coche ha resbalado sobre la miseria de nieve que había en la carretera. Eres la única persona a la que podía llamar. Necesito una grúa que me ayude a sacar el coche de la cuneta o alguien que me ayude a empujar el coche, porque sólo no puedo hacerlo.” “Ok, ok. ¿Pero tu estás bien? ¿Y el coche? ¿Dónde estás?”. “Estoy bien y el coche también. Estoy a unos 7km de un pueblo, se llama (···)”. “Vale, ahora llamamos…”
10h45: “Acabamos de llamar a los gendarmes, van a llamar a los del pueblo que tienes cerca. Llegan en unos 10-15 minutos.”
11h30: “Sandra, aquí no viene ni Dios.”
11h40: “Han pasado una pareja hace un momento y se han parado a ayudarme. Acaban de llamar a los gendarmes y dicen que están en camino. Qué largos se me están haciendo los 15 minutos que me has dicho è.é”.
Resumiéndolo bastante, la grúa tardó aún una media hora en llegar. Y luego, entre sacar el coche de donde estaba, que la policía se empeñó en llevarlo a un taller a que lo mirasen y dijesen que no le pasaba nada, firmar todo el papeleo del seguro, terminar el trayecto, etc, llegó a buscame a las 17h.
El viaje de vuelta, genial
. Excepto por que me perdí mi partido del Filter. Con eso no se juega. Esta os la guardo, no sé si a los gendarmes, a los del taller, a los de la grúa, o a mi padre. Pero os la guardo.