Julio 6th, 2010
Muchos eones atrás (bueno vale, sólo un año), escribí un post sobre aquellas veces en las que se te pega una canción. Pero… ¿Y si no se te pega una canción canción? ¿Y si lo que se te pega es la canción de un anuncio?
Porque claro, las cancioncillas de los anuncios estás hechas para que se te peguen y la tengas todo el día en la cabeza. Sí, son pegadizas y hechas a mala hostia.
Hechas a mala hostia, y mucho. Porque la diferencia con una canción normal es que éstas duran alrededor de 3 minutos, y las de los anuncios unos 20 segundos. A las pruebas me remito, si se te pega una canción, posiblemente acabes cantándola entera. Por lo tanto, variarás un poco la letra, el ritmo y todo eso. No raya tanto. En cambio, habida cuenta de la duración de una canción de anuncio, en un minuto puedes cantarla 3 veces (o más). Como consecuencia, te cansas antes de ella y cansas también a los demás. También tienen algo maligno, y es que no puedes dejar de tararearlas. Incluso aunque ya os duela la cabeza a todos.
Son como el tabaco, perjudica a tu salud y a la de los que están a tu alrededor.
Ayer estuve jugando a baloncesto. Lo echaba de menos. Las líneas de la cancha, las estrías del balón, la adrenalina subiendo por momentos, la fatiga que te recorre, la alegría de una canasta, la frustración de un balón perdido, la rabia de un tiro fallado, la felicidad de un balón robado, la emoción de un buen partido, la impotencia de un partido penoso, la satisfacción de saber que has jugado a tope, el compañerismo de una buena jugada, el entusiasmo de empezar el partido a grito de “A por todas”, la resaca de la victoria, las risas de la derrota, sentirte libre, sin ataduras ni preocupaciones, sin límites… lo echaba de menos.
Baloncesto… ¿qué es el baloncesto? ¿Es un juego, quizás? No… baloncesto es mucho más. Baloncesto es una forma de vida. Es una forma de ser feliz. Es dar las gracias. Gracias, línea de triple, que desde más allá de ti los tiros tienen más valor. Gracias, tablero, por enseñarme que rebotando ahí el balón entra más fácil. Gracias, aro, por todos los tiros que han entrado llorando. Gracias, equipo, por este partido. Gracias a todas las circunstancias que me metieron en este mundo. Gracias a todos los que conocí gracias a este deporte. Gracias a quienes me enseñaron todo lo que sé. Gracias a 