Febrero 27th, 2010
Que ya no se puede querer a la gente, que cuando ya no están el corazón se rompe… Y se quiebra en mil y una partes que sólo se reagruparán cuando vuelvas a ver esas sonrisas…
¿Y si no vuelves a verles? Hace daño sólo de pensarlo y quieres meterte la mano en el pecho y volverte de piedra, arrancar lo que quiera que quede ahí dentro y no volver a sentir nada… no volver a echarles de menos. No ser capaz de recordar sus miradas, sus sonrisas, sus voces… no poder pensar en ellos.
Mais je ne suis pas capable de le faire, et sa m’enerve… Deux jours c’est assez pour vous prendre en affection, c’est pas longtemps, je le sais… mais quand même vous avez reussi a prendre une grande partie de mon coeur, une partie qui part avec vous… Et je vais garder l’espoir de la récupérer. De vous revoir. Parce que vous me l’avez promis, et je ne l’oublierai jamais… de la même façon dont j’espère que vous n’allez jamais m’oublier.
Je vous adore <3
Ayer estuve jugando a baloncesto. Lo echaba de menos. Las líneas de la cancha, las estrías del balón, la adrenalina subiendo por momentos, la fatiga que te recorre, la alegría de una canasta, la frustración de un balón perdido, la rabia de un tiro fallado, la felicidad de un balón robado, la emoción de un buen partido, la impotencia de un partido penoso, la satisfacción de saber que has jugado a tope, el compañerismo de una buena jugada, el entusiasmo de empezar el partido a grito de “A por todas”, la resaca de la victoria, las risas de la derrota, sentirte libre, sin ataduras ni preocupaciones, sin límites… lo echaba de menos.
Baloncesto… ¿qué es el baloncesto? ¿Es un juego, quizás? No… baloncesto es mucho más. Baloncesto es una forma de vida. Es una forma de ser feliz. Es dar las gracias. Gracias, línea de triple, que desde más allá de ti los tiros tienen más valor. Gracias, tablero, por enseñarme que rebotando ahí el balón entra más fácil. Gracias, aro, por todos los tiros que han entrado llorando. Gracias, equipo, por este partido. Gracias a todas las circunstancias que me metieron en este mundo. Gracias a todos los que conocí gracias a este deporte. Gracias a quienes me enseñaron todo lo que sé. Gracias a 