¡De vuelta…

… a Francia!

Y por lo tanto, a levantarse pronto. Y por lo tanto, a acostarse tarde anoche.

Hemos cogido el coche a las 8 de la mañana, parado a las 10 nada más cruzar la frontera [y a aprovechar para poner el GPS] y parado a las 12 para comer.

De comida, gazpacho y bocata de jamón con tomate. Bien rico y bien a gusto que me he quedado. La tortilla de patata que nos ha sobrado me la he guardado, la tengo en la mochila, y me la comeré para cenar. Y escribiré mi “Oda a la Tortilla de Patata”.

P.d.: El gato acaba de poner cara de “¡Hostia! ¿Y todo esto? Ay Dios, que cosas tan grandes…” al ver mis maletas. Era cara entre sorpresa y acojone. Me estoy asustando, estoy empezando a leer caras de gato.

P.d.2: Que os sean leves mañana las clases :)

El post prometido.

11h30, un lunes en españa. Me paso por el instituto, toca recreo. Y ver a mi gente :) . Después del recreo, me quedo a Inglés. Después de inglés, me obligaron a quedarme a clase de tecnología.

- Pero ¿cómo voy a entrar a tecnología? ¡Si el profesor no me conoce, ¿cómo va a dejarme pasar?!

+ Sí que te conoce, ¡ya estuviste la otra vez!

- Tío, ni que no le conocieras, no se acuerda de mí fijo. Y paso de pasarnos tres cuartos de hora explicándole quién soy.

+ Pues ya nos inventamos algo.

Entramos a clase.

Profesor: ¿Y tú quien eres?

Alguien: Es una francesa, está aquí de intercambio y no habla nada de español.

“Pero a ver… ¿Cómo porras quieres que cuele? ¡Si estoy sola!”

P: Ahhh… ¿Y qué hace aquí pues?

A: Estudiar… tiene que venir a clase para ver lo que hacemos y tal…

P: Así que francesa, ¿ehh? Como la de la última vez… [yo, hace mes y medio, osea la primera vez que vine] J*der Danii, te las llevas a todas, ¿eh, pillín?

Danii: Ya ves.

P: Pues se parece a la de la otra vez… [mirándome] ¿Tienes una hermana?

“Mierda, tengo que hacer como que no le entiendo…”

A: Que no habla español.

P: Pues habladle en francés.

A: A ver que nosotros no hablamos francés, que en clase no hacemos nada…

P: Cuando yo era joven tuve que aprender a hablar francés… no gran cosa, pero suficiente para entenderme al pasar la frontera. Nos ibamos mi padre y yo al cine allí y teníamos que comprar las entradas y tal…

A: ¿Qué ibais a ver?

P: Porno.

“Sandra no te rías, por favor no te rías, contente Sandra, no te rías… ¡aguanta!”

____

¿Cómo os quedais?

P.D.: 100% verídico.

Que ya no se puede querer a la gente, que cuando ya no están el corazón se rompe… Y se quiebra en mil y una partes que sólo se reagruparán cuando vuelvas a ver esas sonrisas…

¿Y si no vuelves a verles? Hace daño sólo de pensarlo y quieres meterte la mano en el pecho y volverte de piedra, arrancar lo que quiera que quede ahí dentro y no volver a sentir nada… no volver a echarles de menos. No ser capaz de recordar sus miradas, sus sonrisas, sus voces… no poder pensar en ellos.

Mais je ne suis pas capable de le faire, et sa m’enerve… Deux jours c’est assez pour vous prendre en affection, c’est pas longtemps, je le sais… mais quand même vous avez reussi a prendre une grande partie de mon coeur, une partie qui part avec vous… Et je vais garder l’espoir de la récupérer. De vous revoir. Parce que vous me l’avez promis, et je ne l’oublierai jamais… de la même façon dont j’espère que vous n’allez jamais m’oublier.

Je vous adore <3

Las clases de matemáticas.

Si hay algo que siempre nos viene a la cabeza al escuchar la palabra “matemáticas” es “tostón”.

Cuando no entiendes las cosas, por más y más que te las explican, se produce un odio irrefutable contra la asignatura, un aburrimiento mortal en clase, un somnífero eficaz tras cruzar la puerta. Siempre. O no. Es mucho peor [y sé de lo que estoy hablando, lo hago desde la propia experiencia] cuando lo entiendes absolutamente todo. Cuando ya lo has estudiado todo y te lo sabes de memoria. Cuando no tienes ningún problema para comprender lo que haces y el resto no entiende nada.

Porque es ahí, en esa situación, cuando realmente te aburres en clase. Cuando aprovechas para recuperar horas de sueño.

Esta mañana he ido a clase de mates en el instituto. No me he enterado de nada. Y no digais que no escuchaba, porque no me he perdido una palabra. Y no me he enterado de nada. Bueno,  miento, la cosa iba de trigonometría. Con senos, cosenos y tangentes. ¿Y qué es eso? Pues… eso mismo me he pasado 15 minutos preguntándome hasta que me lo han dicho. “Ahhh… c*ño…!” Y a partir de ahí, me he ido enterando de algo [tampoco gran cosa, para qué mentir...]

Porque a mí, me gustan las mates. Porque no entenderlas, es un reto. Porque un reto, es una motivación. Y porque el año que viene las voy a pasar canutas.

P.D.: Se queda sin foto porque no consigo hacerle una foto decente a mi cuaderno de mates.

P.D.2: He recuperado mi portatil.

Trtrtrtr Pum Piiiii

Es [mas o menos] el ruido que hace mi portatil cuando intentas encenderlo. Asi que, por supuesto, volvemos a estar como a principio de curso. Lo bueno, que seran solo dos semanas.

Y eso es todo :(

26.01.10

Sigo sin móvil. Dios, como no lo encuentre me muero. ¿Qué porras hago yo una semana sin móvil? Me muero :(

Por lo demás, empiezo bien el día: sin clase de historia por la mañana y sin ciudadanía ni inglés por la tarde. Tres horas libres hoy :) . Ayer por la tarde al fina no estuvo tan mal, encontré una amiga que no tenía clase las dos últimas, más los de Terminal que no tenían clase de 15h a 16h, de las 4 horas que no tenía clase [sí, me equivoqué, eran sólo 4 horas], pasé solamente 1 hora sola [durante la cual estuve escribiendo el post de ayer. Así que, lo siento Danii, pero no escribí lo de tecnología.

Son las 9h30, así que me voy a clase. Y esta tarde gimnasia :)

[Por la noche] ¿Gimnasia?¡Mis ovarios gimnasia! ¡Tendinitis! Me dolía algo alrededor de la rodilla, así que visita directa a la enfermería. “¿Qué te pasa?” me pregunta la enfermera. “Me duele aquí [me señalo el tendón]. Normalmente no me preocuparía pero después del esguince, las cosas cerca de la rodilla me dan bastante palo y quiero asegurarme de que no es nada.” le respondo. “Nada, eso es el tendón… veo que llevas tacones, ¿los llevas a menudo?” “No, pero nunca me han dado problemas.” “¿Duermes bien?” “Ehhhh.. no, la verdad es que no. Llevo varios días durmiendo mal. El viernes estuve haciendo deporte y creo que no lo he recuperado.” “Efectivamente, es eso. Verás, cuando no duermes lo suficiente y no recuperas todas fuerzas, eres más propenso a tener dolores musculares y tal. Lo que te pasa es que estás cansada aún y llevar los tacones te ha cargado el tendón. Te voy a dar una pastilla para el dolor, y una dispensión para gimnasia. Te seguirá doliendo un par de días. Vente mañana y te daré otra pastilla.” “Mierda ¬¬.  Hasta me había depilado para ponerme los pantalones de baloncesto. En fin… gracias.”

Y ahora que me fijo, sí que lo llevo inflamado. Lo que no me pase a mí…

25.01.10

Mi profesor de historia no está. Hemos cambiado la hora de tutoría. Es la una de la tarde y he acabado las clases. Se me presentan 5 horas por delante sin nada que hacer. Me voy a aburrir como una ostra. Escribiré este post, terminaré el del miércoles pasado, escribiré el post prometido de aquella clase de tecnología. Oh sí, realmente tengo mucho tiempo libre. Cinco horas dan para mucho, ya lo creo.

Veamos, hagamos un resumen de lo vivido hoy. Por la mañana levantarse muy temprano para vestirse, desayunar, terminar de recoger cosas, ordenar un poco la habitación, olvidárseme el móvil encima de la mesilla [no sé cómo voy a sobrevivir a hoy… espero que se acuerde de traérmelo mañana], ir a la parada del bus, esperar el bus [hasta al punto de pensar que no vendría y lo que iba a hacer sin móvil… me he visto andando hasta casa, y no estoy segura de saber llegar a pata], darme cuenta de que se me ha olvidado también coger dinero para pagar el autobús el viernes, coger dicho bus  y llegar al instituto. En el bus, me he tenido que sentar al lado de un chaval al que no conocía de nada y que me ha estado dado conversación [un poco] ya que no había ni una sola pareja de asientos libre. Una vez en el instituto ir a dejar la maleta al maletero y correr a refugiarme en el calor de los radiadores del vestíbulo. Empezar a hacer el trabajo [notado] de francés que no había hecho porque creía haber perdido el documento sobre el cual teníamos que hacerlo [y que resulta que sí que tenía y que lo había dado hace la tira de tiempo]. Por supuesto no ha recogido los trabajos. Tanto mejor, en una hora no me ha dado tiempo a hacer gran cosa, no iba a tener precisamente una notaza.

Después comida sin muchas ganas de comer: llevo todo el día con un dolor de tripa tremendo. Si no fuera porque no me apetece volver a casa, habría ido a la enfermería. Pero como soy enormemente cabezota y prefiero quedarme en el internado, ya se me pasará. El dolor de cabeza también se me pasará.

Tras la comida hemos tenido clase de mates con la tutora. Nos han cambiado de sitio. Es una p*tada, ya que yo dormía muy bien al lado de PB… mi nuevo compañero de pupitre es un chico con el que no he intercambiado más que un par de palabras en todo el curso. No sé si fiarme para que me despierte en clase cuando esté agotada. Por suerte, ahora estamos dando algo que no había visto ya [¡Por fin!].

En fin, mientras escribo esto me tocaba examen de historia. Me tocaba: el profesor se ha puesto malo. El examen lo haremos el jueves pues. Tanto mejor. Después, hora de tutoría que no vamos a hacer. Tanto mejor, también. Así puedo pasar la hora con los de Terminal GE. Y fin de la jornada. Seguiré escribiendo.

Besicos a todos.

Cansancio.

Ayer dormí 12 horas. Esta noche, he dormido otras tantas. Me siento cansada. Me sige doliendo todo. Oh, tengo ganas de seguir durmiendo. Y dormir durante horas y horas sin gatos que me despierten a las 5 de la mañana.

Sí, sin gatos que me despierten a las 5 de la mañana. Porque a esa hora, cuando todo el mundo duerme plácidamente [sobretodo yo], al gato no se le ha ocurrido otra idea que venir a dormir sobre nuestra cama… sobre mis pies. Si va a dormir aquí, ¿para qué buscar un hueco libre? ¡¿EH?! ¡¿PARA QUÉ?! ¡Pudiendo instalarse en mis pies…! Y a las 5 y media quería salir de la habitación y no conseguía abrir la puerta. ¿Qué hacer en ese caso? Despertar a la Sandra. Y después, cuando ella lleva ya hora y media durmiendo tan a gusto, ponerse a maullar.

Yo creo que lo hace sólo por j*der. No es normal. ¿Tan mal le caigo? ¡DETESTO cuando no me dejan dormir!

Lo que jamás debí hacer.

Ay, Óscar si vieras cómo estoy ahora… Me duele todo. Tengo agujetas en cada una de las células de mi cuerpo. Ya no aguanto el ritmo que llevábamos antes. Ya no aguanto los ejercicios base que hacíamos. No debí dejarlo. Y lo retomaré a la primera de cambio, aunque me duela todo durante un mes. Aunque tenga que volver a empezar desde cero.

Ayer estuve jugando a baloncesto. Lo echaba de menos. Las líneas de la cancha, las estrías del balón, la adrenalina subiendo por momentos, la fatiga que te recorre, la alegría de una canasta, la frustración de un balón perdido, la rabia de un tiro fallado, la felicidad de un balón robado, la emoción de un buen partido, la impotencia de un partido penoso, la satisfacción de saber que has jugado a tope, el compañerismo de una buena jugada, el entusiasmo de empezar el partido a grito de “A por todas”, la resaca de la victoria, las risas de la derrota, sentirte libre, sin ataduras ni preocupaciones, sin límites… lo echaba de menos.

Baloncesto… ¿qué es el baloncesto? ¿Es un juego, quizás? No… baloncesto es mucho más. Baloncesto es una forma de vida. Es una forma de ser feliz. Es dar las gracias. Gracias, línea de triple, que desde más allá de ti los tiros tienen más valor. Gracias, tablero, por enseñarme que rebotando ahí el balón entra más fácil. Gracias, aro, por todos los tiros que han entrado llorando. Gracias, equipo, por este partido. Gracias a todas las circunstancias que me metieron en este mundo. Gracias a todos los que conocí gracias a este deporte. Gracias a quienes me enseñaron todo lo que sé. Gracias a por ser tan paciente explicando. Gracias.

No, baloncesto no es una forma de vida. Es mucho más que eso. Baloncesto lo es todo.

Carta

Pero mirad  lo bestia que puedo llegar a ser. Trabajo de escritura de lengua: escribir la última carta de un condenado a muerte a su hija para explicarle todo. El condenado, no sabemos qué delito ha cometido. Su hija, de tres años en el momento de la ejecución, no recuerda a su padre. Cree que está muerto ya. (Le dernier jour d’un condamné, de Victor Hugo).

“Querida Marie:

Cuando leas esa carta, ya estaré muerto. Espero que tu madre haya decidido que eres lo suficientemente mayor para saberlo. Si no, es porque está muerta.”

Lo sé. Soy muy bestia. La chavala debía tener unos 15 años cuando fuera a leerla, pero es que siempre me ha hecho ilusión empezar así una carta, y era una oportunidad única. Aunque fuera puntuado, me hacía ilusión. Y he sacado un 10/20, que no está mal teniendo en cuenta que no sabía que lo iba a evaluar y por lo tanto no le dediqué mucho tiempo.

Dios, pero cuánta ilusión me hacía xD. “Cuando leas esta carta, yo ya estaré muerto.”

Cuando vosotros leáis esto, yo no estaré muerta aún. Espero.

Kisses & Love